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La autoestima en la pubertad y la adolescencia

Autoestima en la pubertad y adolescencia“La satisfacción de la necesidad de autoestima conduce a sentimientos de autoconfianza, valía, fuerza, capacidad y suficiencia, de ser útil y necesario en el mundo”. Abraham Maslow.

Cuando los niños comienzan la etapa de la pubertad y adolescencia, es un período de grandes cambios físicos y psicológicos. Necesitan un tiempo de adaptación para las modificaciones que van a acontecer y puede que esto les lleve al estrés, depresión y ansiedad. Los padres jugamos un papel fundamental fomentando su autoestima y autoaceptación.

Cuántas veces habremos podido escuchar de un adolescente frases como “Todo el mundo está en mi contra” o “sólo me pasa a mi”, quizás también “Nadie me quiere porque soy un feo-a”, etc.

Cuando los niños comienzan la etapa de la pubertad y adolescencia, es un período de grandes cambios físicos y psicológicos. Pueden sentirse felices, infelices, extrañados y disconformes. Es difícil encontrar adolescentes sin complejos, inseguros y con vergüenzas.

Necesitan un tiempo de adaptación para las modificaciones que van a acontecer y puede que esto les lleve al estrés, depresión y ansiedad.

Desde el peso, la altura, el tamaño de los pechos, la celulitis, tener la regla, el cambio de voz, el nacimiento de nuevo vello…. La relación con los padres, los profesores, los amigos,…

Siempre queremos ayudar, aunque en muchas ocasiones no disponemos de las herramientas adecuadas para ello.

Una de las herramientas imprescindibles para lograr que nuestros niños superen este período con satisfacción es enseñarles a desarrollar la autoestima.

¿Qué es la autoestima?

La autoestima es la idea que tenemos de nuestro valor personal y el respeto que sentimos por nosotros mismos. Si tenemos una buena autoestima, nos tratamos muy bien, con respeto, vemos lo que necesitamos y defendemos lo que es nuestro por derecho. Si tenemos baja autoestima, nos humillamos, ponemos las necesidades de los demás antes de las nuestras, o pensamos que no somos válidos ante nada ni nadie.

La otra parte importante de la autoestima es la autoaceptación. Esto significa que podemos reconocer y admitir todo lo que somos, lo positivo y los negativo, lo que nos gusta, lo que no nos gusta, los puntos fuertes y los débiles y aceptamos todo eso como un todo que es lo que nos hace ser valiosos con nosotros mismos.

Nadie puede dejar de pensar en sí mismo y de evaluarse. Todos desarrollamos una autoestima suficiente o deficiente, positiva o negativa, alta o baja…, aunque no nos demos cuenta. Nuestra mente se encarga de engañarnos muchas veces al día, saboteamos nuestras respuestas.

Es muy importante desarrollar la autoestima de la manera más realista y positiva posible para que nos permita descubrir nuestros recursos personales, para apreciarlos y utilizarlos debidamente, así como nuestras deficiencias, para aceptarlas y superarlas en la medida de nuestras posibilidades.

¿Qué puede bajar la autoestima?

La baja autoestima puede venir de la excesiva crítica de los padres. Algunos padres, con muy buena intención, utilizan la comparación con otros niños, o la costumbre de dar etiquetas a los hijos o se olvidan de premiar las buenas acciones y solo se acuerdan de desaprobar las malas. Esto es una manera de educar que a final logra efectos contrarios a los deseados y provoca inseguridad en los hijos.

También es frecuente que otros niños hagan las mismas cosas, como poner en evidencia algún defecto físico de sus compañeros, o darle motes, o rechazarlos por ser distintos.

Estas actitudes son muy frecuentes entre los niños, que a veces no se preocupan demasiado por los sentimientos de los otros niños, (la falta de empatía).

El problema viene cuando llegan a creerse las críticas y piensan que valen menos que los demás. Cuando pasa esto, pueden transformarse en alguien que solo está pidiendo ser aprobado y valorado por los otros.

Síntomas de la baja autoestima

Los adolescentes con baja autoestima aprende con dificultad, ya que piensa (creen) que no pueden o que es demasiado difícil para ellos.

Cultivan malos hábitos de crítica hacia los demás, envidia, celos, dejando un gran espacio al victimismo (“pobrecito yo”, “todo me pasa a mi”).

En situaciones sociales y de convivencia se sienten que están fuera de lugar, (complejos extremos, “todo el mundo está mirando lo mal que lo hago”, “no me miran a mi miran mi grano”,…), perdiendo el control de la realidad y respondiendo muy agresivamente o acobardándose (hipersensibilidad). También tienen una autocrítica excesiva hacia uno mismo creando un estado de insatisfacción permanente.

El miedo exagerado a equivocarse entra también en el juego de la baja autoestima de los adolescentes, no tanto por la falta de información sino por la indecisión, siempre están dudando de hacer esto o aquello, hasta tal punto que puede convertirse en un estado crónico hacia cualquier elección.

Otro de los puntos negros es el no atreverse a decir “no” por temor a desagradar, perder amistades, conseguir una buena reputación y ser “guay”, lo cual esto nos lleva a una culpabilidad neurótica, exagerando sus errores, lamentándose pero sin llegar a perdonarse por completo.

Estar en un estado perfeccionismo-autoexigencia, lo que conlleva que cuando cometen un fallo se sientes muy mal, tendiendo a la depresión, “soy una porquería”, “no valgo para nada”, viendo su futuro muy negro y dando paso a la inapetencia, “paso de todo”.

Esta relación de síntomas suelen estar presentes en algún momento de las etapas de la pubertad-adolescencia, siendo normales y pasan a ser de un grado de baja autoestima cuando se ven muy pronunciadas y prolongadas en el tiempo.

¿Cuáles son las bases de la autoestima?

El autoconcepto

Es la imagen que una persona tiene acerca de sí misma y de su mundo personal en dos áreas: como una persona hábil (capaz de valerse por sí misma) y como una persona sexual (capaz de relacionarse sexualmente con otras personas).

La autoaceptación

Es el sentimiento de poseer un “yo” del que uno no tiene que avergonzarse ni ocultarse; implica una disposición a rechazar la negación o desestimación sistemática de cualquier aspecto del sí mismo).

Cómo tener una buena autoestima

-Recuerda con frecuencia tus pequeños éxitos, es muy importante enfocarse en lo que uno sabe hacer bien, identifica tus puntos fuertes y piensa en ellos.

-Haz una lista de tus cualidades y luego ante el espejo recítalas con un buen tono de voz.

- Piensa que tú no eres responsable de que los demás sean felices. Si se enfadan o se sienten mal, no es tu culpa, elige bien no dejes que te afecten, la tristeza, el miedo, es una reacción de nuestras emociones, si elegimos no involucrarnos en lo que no es nuestro no nos afectarán.

-A veces nos dirán lo “guay” que somos, no aceptes todas las buenas las opiniones de los demás sobre ti. Reflexiona y piensa si ese “guay” es por algo que tú has logrado por ti mismo, sin obligaciones ni sometimientos.

- Acepta tus debilidades y errores como comportamientos. Los comportamientos son cosas que se pueden modificar. Los errores te tienen que afectar a como tu eres. Tú eres tú y tus errores son acciones que tú puedes corregir y aprender de ellos. Todos aprendemos de nuestros errores.

- No te compares con los demás. Tú no eres ni inferior ni superior. Tú eres tu mismo y sigue por tu propio carril. Si quieres mejorar tu físico o tu estado psicológico pide ayuda a tus padres y a tus tutores, con pasotismo y victimismo no vamos a conseguir nada, hay especialistas cualificados que pueden ayudarte.

-No digas sí a todas las cosas que te pidan para que no se enfaden. Intenta comprometerte solo con las cosas que quieras hacer, haz lo que tú quieras hacer y no lo que los demás creen que tú debes hacer. Ensaya la palabra NO. Cuando eliges lo que realmente quieres te encontrarás muy bien contigo mismo.

Intentemos inculcar a nuestros hijos valores y estímulos positivos, esto nos ayudará enormemente a que cuando entren en la etapa de la pubertad y la adolescencia tengan una buena autoestima, quizás y muy probablemente nuestros hijos adolescentes necesiten una supercarga de ayuda y nosotros estamos aquí para dársela.

Mi abuela Natalia decía: “Desde pequeñito se cría el arbolito”, reguemos ese arbolito todos los días con buenos minerales, agua cristalina y mucho amor en el corazón y en las palabras.

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Comentarios (4)

  • Invitado - Adriana Morano

    Sandra mi hija de 16 años esta pasando por un mal momento y creo que tiene muy baja la autoestima. Es hermosa e inteligente y no me canso de decírselo pero no me cree ¿Qué debería hacer?

    hace cerca de 3 años
  • Invitado - Sandra Ballestín

    Querida Adriana, qué tal estás.
    Es muy normal que tu niña a los 16 años tenga baja la autoestima. Todo en ella es distinto, su cuerpo, su cerebro, sus emociones... Quizás Adriana tendrías que buscar los momentos en los que tu hija esté más receptiva para que su escucha sea más plena. También dejarla espacio suficiente para que ella pueda resolver sus problemas. Seguro que cuando ella necesite algo irá a decírtelo.
    Tengo ejercicios para aumentar la autoestima y si quieres te los puedo mandar para que tu hija los haga, serán de gran ayuda. Escríbeme a sandraballestin@hotmail.com
    Un placer Adriana,
    Sandra Ballestín

    hace cerca de 3 años
  • Invitado - Beatriz

    Qué adolescente no tuvo nunca problemas de autoestima? Es una etapa complicada, por eso te doy gracias por compartir este artículo, me ha servido mucho.

    hace cerca de 3 años
  • Invitado - Lucrecia

    Hola! Tengo 18 años y tengo muy baja autoestima ya que soy muy insegura; no me quiero tanto, aunque hay cosas de mí que si aprecio; me siento muy confundida, sin saber qué decidir en algunas ocasiones e incluso, a veces, hacer o decir ya que pienso que todo lo que decida, haga o diga no está "bien" o que no le simpatizaré a nadie. A su vez, me preocupo mucho por todo y soy muy perfeccionista; no quiero hacerle daño a ninguna persona y lo que más me importa es cuidar, ayudar y dar cariño a todos los que quiero; me amargo al ver situaciones tristes en las que una o varias personas sufren e intento ser lo más bondadosa posible cada día, pero a veces siento que no puedo, que estoy muy sola y que no soy querida porque no hago ningún bien al fin. En síntesis, no me acepto tal cual soy o, más bien, siento que no me conozco del todo aún y quiero hacerlo, quiero quererme y ser feliz con lo que soy y lo que tengo, tan sólo eso. No disfruto mis días porque me aturden todos estos pensamientos y sentimientos. No quiero rendirme y resignarme a seguir viviendo mis días así, angustiada; quiero estar bien. ¿Podrían darme algún consejo? Se los agradecería de corazón. Lucrecia.

    hace cerca de 2 años
 

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