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Cómo discutir bien. Primer paso: baja el volumen

Cómo discutir bien: bajar el volumen“Somos una pareja que nos gusta decir las cosas, expresar nuestros sentimientos. Contar lo que nos gusta y lo que no, confrortar opiniones.

Esto nos lleva a “discutir” con cierta frecuencia, pero enseguida sabemos ceder, reajustarnos y llegar a pactos satisfactorios. Es en parte una forma de relacionarnos que tenemos integrada. No nos molesta, sabemos controlarla y no pasamos nunca el limite de la falta de respeto, y si en algun momento lo hemos hecho los dos sabemos retractarnos y pedir perdon. Si algunas parejas pecan de ser demasiado reservadas con lo que piensan o sienten, nosotros quizá lo hacemos por el lado opuesto. Pero tenemos un equilibrio.

En las ultimas semanas ese equilibrio parece haberse roto: las discusiones son cada vez mas frecuentes. Levantamos el tono de voz y en alguna occasion nos hemos faltado al respeto. Cualquier cosa, por minima que sea puede ser el detonante de otro enfado, otra discusion. La convivencia se convierte en algo complicado con roces y gritos. Sabemos que algo tiene que estar motivando esta situcion de crisis y que debemos hacer algo al respecto. Pero hay tanto ruido, todo el rato, que no tenemos la posibilidad de explorarlo. ¿Qué hacer?”

El testimonio anterior nos describe una bastante habitual: parejas con alta expresividad emocional de base, que por algún motivo se descompensan y entran en una dinamica de constantes discusiones y reproches que parece no tener fin. Esa situación se realimenta impidiendo a la pareja explorar los motivos que han podido llevarles hasta ahí.

Cuando en terapia encontramos esta situación en la que los arboles del ruido constante no nos dejan ver el bosque, solo queda plantear la siguiente estrategia: eliminar las discusiones de forma consciente y voluntaria. Sin este primer paso no podremos desentrañar lo que este sucediendo.

Todas las parejas se sorprenden cuando prescribimos esa “prohibicion de discutir” pero aun se sorprenden más cuando se ven capaces de hacerlo y comprueban sus beneficios. Veamos algunas estrategias para conseguirlo.

-Ten en mente que no se puede discutir por ningún motivo.

-Si tienes que pedir algo a tu pareja, hazlo de la manera mas educada posible, aunque suene a forzado.

-Si no estas con el ánimo adecuado y crees que puedes decir cosas que no debes, déjalo para otro momento.

-No saques temas que sabes que pueden encender la chispa de una discusión.

-A veces escribir una nota o un correo electrónico para comunicar algo delicado, hace que tengamos tiempo de reflexionar sobre ello y hacerlo mejor.

-Si a pesar de todo empezais una discusión, recuérdate que está prohibido. Simplemente deja de hacerlo y date una vuelta hasta que te calmes.

-Ante la mínima falta de respeto hacia tu pareja, rectifica y discúlpate cuanto antes; aunque tengas razón en el fondo, no se justifican las formas.

Si sigues estos pasos podrás  bajar el volumen de las discusiones y el ruido. Enhorabuena, has dado un paso imprescindible para resover aquello que os lleva a estar así, y mejorará vuestra relación.

 

Este artículo fue escrito por Olga Córdoba e Iñaki Vázquez

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